"Volúmenes con carácter en el Barrio de Salamanca"

Una pareja joven, ilusionada con la llegada de un bebé, quiere trasladarse a vivir a una casa que les transmita claridad y tranquilidad. Una casa, como se busca siempre cuando acometes una reforma integral, a la que apetezca regresar. Esto se consigue gracias al aprovechamiento de la luz natural y el uso de materiales cálidos. La distribución de partida no les vale, ya que deja la cocina pequeña, arrinconada y alejada de los espacios donde pasas la vida por el día. El número de habitaciones aumenta, buscando además que las superficies útiles de éstas sean similares. Excepto la suite principal, más grande, que incorpora un vestidor que antes no tenía. El planteamiento de la nueva distribución genera volúmenes compactos que se revisten con materiales que les dan mayor entidad aún. El paquete de baños, que separa la zona de día de la zona de noche, se reviste con Viroc gris, e integra puertas de paso que quedan disimuladas. También se enfatiza la iluminación de su perímetro y se disimula la salida del aire acondicionado a través de una discreta hendidura. El paquete de “servicio” (almacenamiento y lavandería) se oculta tras armarios ejecutados con DM color mostaza, contrastando con el gris. Esto hace que las perspectivas de la casa sean muy variables y distintas dependiendo del punto de vista del visitante. El punto fuerte de la vivienda es el salón, con vistas espectaculares. Integra la cocina, que puede aislarse puntualmente en el momento de cocinar gracias a cuatro hojas correderas de vidrio transparente. La cocina integra una gran barra de desayunos, pero en el salón hay espacio para una mesa para más comensales, buscando la comodidad de la altura de una mesa tradicional. Casi tan ilusionados como la pareja propietaria, os mostramos el reportaje de fotografías que hemos realizado. Ficha de proyecto: Superficie útil: 140 m2 aprox. Contratista: Ingeninsa SL

Cocina